El Proceso
Todo empieza con una idea, normalmente bastante más sencilla de lo que acaba siendo.
La dibujo, la llevo al ordenador, hago pruebas y prototipos y, cuando funciona, pasa al taller. Allí es donde el diseño deja de ser un plano y empieza a convertirse en algo real.
Diseño y fabrico personalmente cada pieza de Casa Maikel. Me gusta controlar todo el proceso, desde la primera línea hasta el último acabado.
Nuestra Visión
Hacer menos cosas, pero hacerlas especiales.
No quiero llenar un catálogo de productos. Prefiero diseñar una pieza, fabricar unas pocas unidades y pasar a la siguiente idea. Casa Maikel es precisamente eso: experimentar, crear y hacer objetos que no estén en todas partes.


